Con el Audi TTS, Audi celebra un pequeño aniversario. Hace diez años salió el primer Audi TT Coupé a las calles, elevándose de un soplo a la condición de icono del diseño. Desde entonces, el Audi TT sigue siendo el amo del asfalto en las calles. Hasta ahora el acabado más deportivo era el S Line.
Motor TFSI de 272 CV
El Audi TTS tiene un motor TFSI de dos litros, cuatro cilindros, inyección directa de gasolina y sobrealimentación turbo. Tiene una potencia de 272 CV (200 kW) y un par motor máximo de 350 Nm que se mantiene constante entre las 2.500 y las 5.000 rpm. Para acelerar de 0 a 100 km/h, el Coupé equipado con cambio manual requiere solamente 5,4 segundos, la aceleración intermedia entre los 80 y los 120 km/h, en cuarta marcha, la resuelve en tan sólo 4,4 segundos. En el Roadster, ambas acciones apenas requieren algo más de tiempo: 5,6 y 4,6 segundos respectivamente. La propulsión fulminante de ambos modelos está limitada electrónicamente a 250 km/h.
Para su integración en el Audi TTS se han modificado y reforzado ampliamente diversos aspectos del dos litros frente a su versión original: en el bloque, la culata, los pistones, las bielas y el turbocompresor, que produce una presión de sobrealimentación relativa aumentada hasta en 1,2 bares. La elaborada optimización del sistema de aspiración y escape permite respirar libremente a este refinado cuatro cilindros al tiempo que le otorga una acústica llena de vigor y resonancia. El también mejorado radiador del aire de sobrealimentación reduce, mediante su alto grado de eficiencia, la temperatura del aire comprimido, incrementando así la cantidad necesaria para su combustión.
Gracias a su alta eficiencia, el TFSI presenta en el Coupé, en combinación con el S tronic, un consumo medio de 7,9 litros de combustible a los 100 km, y en el Roadster 8 l/100 km. Con un peso de 153 kg, el motor de dos litros resulta extremadamente ligero, lo que se traduce en ventajas decisivas para el peso total del TTS, así como para la distribución de la carga sobre los ejes y, en consecuencia, para el manejo.
Cambio S tronic
En el Audi TTS, un sistema de cambio manual con seis marchas de serie, enclavado en una ligera carcasa de magnesio, se encarga de la transmisión de la fuerza. Como opcional está disponible un sistema de cambios S tronic que opera con seis velocidades y dos embragues insertados uno detrás del otro. Incluso bajo una carga y un régimen elevados es capaz de cambiar de marcha en sólo dos décimas de segundo. Con un proceso de cambio tan veloz y su dinámico comportamiento de inicio de marcha, este cambio de doble embrague de Audi reduce el tiempo del salto entre los 0 y los 100 km/h en el Coupé y en el Roadster en dos décimas de segundo respectivamente.
El S tronic, convincente también por su alto grado de eficiencia, puede controlarse mediante una palanca de selección o, al más puro estilo de las carreras, mediante levas de cambio integrada detrás del volante. Además se ofrecen dos modos automáticos: N (Normal) y S (Sport). Sus embragues responden asimismo de forma adaptativa, posibilitando diferentes características de puesta en marcha: sobre superficies deslizantes el automóvil reacciona cauteloso, mientras que bajo condiciones de agarre firme arrancará con la máxima fuerza, si el conductor así lo desea.
La tracción permanente a las cuatro ruedas quattro de serie transmite sin pérdida toda la fuerza al suelo. Gracias a la tracción a las cuatro ruedas, el Audi TTS es capaz de acelerar antes y de forma más segura que sus competidores, y rueda siempre dinámico y soberano, independientemente de las condiciones de conducción.
La piedra angular de la tracción quattro, el embrague multidisco de accionamiento hidráulico y control electrónico, actúa ahora incluso con más rapidez que hasta el momento gracias a un nuevo depósito de presión. En caso necesario es capaz de desviar la transmisión de la fuerza de las ruedas delanteras a las traseras al cien por cien y en cuestión de milisegundos. Debido al elevado par motor que genera el motor TFSI en el Audi TTS se ha reforzado la cadena de transmisión en todas las áreas necesarias.
El tren de rodaje
Para las suspensiones de las ruedas del Audi TTS, Audi ha apostado por una construcción de tipo McPherson con brazos triangulares inferiores. Estos se componen en su mayor parte de aluminio, lo que reduce las masas no suspendidas. En pro de la rigidez, el soporte de los ejes se ha atornillado en seis puntos a la carrocería. La dirección asistida de manejo suave y exacto tiene un accionamiento electromecánico: una tecnología que rebaja el consumo en 0,2 litros a los 100 km. Las líneas características de la dirección asistida se han adaptado al carácter dinámico del Audi TTS.
El eje trasero de cuatro brazos permite una gran dinámica de conducción, ya que es capaz de absorber por separado las fuerzas longitudinales y las transversales. Todos los brazos han sido fabricados en aceros de alta resistencia y los cojinetes modificados remarcan el duro carácter del Audi TTS. Los resortes cilíndricos y los amortiguadores van alojados en puntos de apoyo separados, por lo que requieren muy poco espacio de montaje.
El Audi TTS monta de fábrica llantas de 18 pulgadas realizadas en fundición de aluminio y con el denominado diseño S de cinco radios paralelos; éstas se acompañan con neumáticos en formato 245/40. Opcionalmente, Audi pone a disposición otras variantes, entre las que se encuentran las nuevas llantas de 19 pulgadas en fundición de aluminio producidas por la filial quattro GmbH. Este dinámico modelo estrella de la gama Audi TT cuenta con un sistema de frenos de alto rendimiento: los cuatro discos poseen amplias dimensiones, los delanteros son autoventilados; además, en las pinzas de color negro, que en la parte delantera incluyen el logotipo Audi TTS, se han integrado pastillas de freno deportivas. Para el programa de estabilización ESP Audi ha desarrollado un segundo nivel deportivo que permite realizar derrapes controlados.
Audi magnetic ride
El Audi TTS también monta de fábrica una nueva solución de alta tecnología: el sistema de amortiguación adaptativo Audi magnetic ride. Por los pistones de los amortiguadores circula un fluido especial que contiene partículas magnéticas microscópicas. Al aplicarle tensión eléctrica se ven alteradas las características de flujo de este aceite y consecuentemente también las características de los amortiguadores.
Audi magnetic ride actúa adaptándose de manera automática a las condiciones externas. Y aún más, el conductor puede optar entre dos campos característicos. En el modo “Normal”, durante el cual el aceite adquiere un mayor grado de viscosidad, el TTS rueda equilibrado y confortable. En el nivel “Sport”, con un menor grado de viscosidad, pone en marcha el alto potencial de su tren de rodaje deportivo, bajando la carrocería 10 mm y ofreciendo un manejo dinámico incondicional.
Tenso, preciso y estrechamente adherido a la calzada: así es cómo dobla las esquinas esta máquina del placer de conducción. Los movimientos de balanceo quedan suprimidos a partir del momento en que se gira el volante, la respuesta de la dirección se hace todavía más directa y la sujeción selectiva de las ruedas proporciona más neutralidad al comportamiento del volante.
La carrocería
Entre las razones para la superioridad de prestaciones del Audi TTS se cuenta también la tecnología de construcción de la carrocería: una estructura híbrida que combina dos tipos de materiales. En la parte trasera se ha utilizado acero, las partes delantera y central se han fabricado en aluminio ligero.
Audi desarrolló el llamado principio ASF (Audi Space Frame) a comienzos de los años 90, iniciando así una revolución en el campo de la construcción de carrocerías. Perfiles extrusionados, piezas de fundición y chapas de aluminio auxiliares constituyen una estructura tan ligera y rígida como extremadamente segura. En el caso del Coupé, la unión entre las piezas laterales y el techo tiene lugar mediante soldadura láser. Este procedimiento resulta en una junta prácticamente invisible de suma precisión que da testimonio de las altas exigencias de perfección que impone Audi en el acabado de sus vehículos.
La estructura del Audi TTS tiene todavía un punto fuerte: optimiza la distribución de la carga sobre los ejes y reduce el peso total. La carrocería del Coupé pesa únicamente 206 kg, en la proporción de 140 kg de aluminio y 66 de acero. El Audi TTS Roadster, en el que se han integrado componentes de refuerzo, pesa 251 kg. En resumidas cuentas, el Coupé con sistema de cambios manual acumula únicamente 1.395 kg, los que se traduce en una relación peso/potencia de 5,1 kg por CV. Por su parte, el Roadster presenta un peso de 1.455 kg, lo que supone 5,4 kg por CV.
El Audi TTS se reconoce a primera vista como dinámico modelo estrella de la gama TT. Uno de los elementos estelares de su diseño son los faros de xenón d...
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